Quiero que te pasen tantas cosas por mi culpa
que te ilumine el sol hasta en la sombra
y no distingas más lo que te gusta.
Quiero caminarte hasta que se noten mis huellas,
y descubrirte oasis en ciudades que hasta ayer
te parecían desiertas.
Y veo lo que va a venir,
las prosas que vas a decir,
y yo me enrosco siempre
en lo inestable.
Y para no verte mañana,
tendré que llorar, ay ay.
Y para no verte mañana,
tendré que llorar, ay ay.
tendré que llorar, ay ay.
Quiero vulnerarte de estas manos, de esta lengua;
flotar sin gravedad ante el lamento
y ser la sangre que te de consuelo.
Quiero que te pasen tantas cosas por mi culpa
que te ilumine el sol hasta en la sombra
y no distingas más lo que te gusta.
que te ilumine el sol hasta en la sombra
y no distingas más lo que te gusta.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario